lunes, 19 de mayo de 2008

Autonomías uniprovinciales


Revisando las posibilidades de mejora del sistema electoral topé con una idea que quiero exponer hoy aquí.

Dicen algunos, como UPD o BNG (cada uno con sus particularidades), se obtiene una "ley mejor si se pasa a usar la comunidad autónoma como circunscripción electoral en lugar de la provincia". Pero eso implica un cambio en la Constitución Española, que fija que "la circunscripción electoral será la provincia".

Se ha demostrado que usando circunscripciones electorales más grandes que nuestras provincias se obtienen unos resultados en la asignación de asientos mucho más proporcionales a los votos emitidos por los ciudadanos.

De modo que si un partido recibe X % de votos, reciba también X % de escaños.
Y no que un partido reciba X % de votos y 2X % de escaños mientras que otro partido reciba Y % de votos y Y/3 % de escaños.

Una opción para pasar a usar la comunidad autónoma como circunscripción electoral es lograr el consenso necesario para la reforma de la Carta Magna en ese punto.

Otra es ésta que se me ocurrió el otro día de pasada. ¿Y si se hiciesen todas las comunidades autónomas uniprovinciales? Es el caso de Madrid.

La Constitución Española no fija cuáles son las provincias (ni siquiera fija cuáles son las comunidades autónomas, puesto que su creación es posterior al texto).

Si la reforma constitucional es muy complicada, se puede optar simplemente por hacer coincidir comunidad autónoma y provincias.


Luego, si dentro de la comunidad autónoma se considera que se necesitan agrupaciones infra-autonómicas y supra-municipales, se puede optar, por ejemplo, por veguerías, como se hace en Cataluña.

El dr. García, Doctor por la Universidad de Bolonia y Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Murcia, nos dice en su estudio (©2007 Movimiento Ciudadano):

(...)la Constitución de 1978 establece la posibilidad de modificar el mapa provincial al disponer en el inciso final de su artículo 141 que "cualquier alteración de los límites provinciales habrá de ser aprobada por las Cortes Generales mediante ley orgánica"(...)

(...)De las interpretaciones gramatical, teleológica e histórica del artículo 141 C.E. se deduce sin ambages que este precepto prevé la creación de una nueva provincia independiente como resultado de la fusión o de la segregación de parte del territorio preexistente(...)

(...)En conclusión, la Constitución permite la creación de nuevas provincias independientes, siempre y cuando ésta se ajuste a los requisitos y procedimientos establecidos. Estos requisitos son, básicamente, dos: la aprobación mediante ley orgánica y la aprobación de la modificación del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma en la que aquélla se insertará.(...)


Es decir, que si no se desea reforma la Constitución Española, para cambiar la circunscripción electoral se podrían cambiar los Estatutos de Autonomía de manera que tendríamos algo así como "Comunidad Autónoma de Madrid, provincias: Madrid. Comunidad Autónoma de Cataluña, provincias: Cataluña". Y así sucesivamente. Tendríamos 17 Comunidades Autónomas y 17 provincias. Luego, las Comunidades Autónomas se podrían organizar a nivel interno, p.ej., en comarcas, en veguerías, etc.

Esto es un poco de Derecho-Ficción (aunque técnicamente es perfectamente posible), aunque he de destacar que yo sería más partidario de la reforma de la Constitución en los puntos necesarios una vez conseguido el consenso de las fuerzas políticas.

Ésta es una cuestión que afecta a los ciudadanos (se está devaluando el voto de unos en beneficio de otros, dependiendo de dónde vivan o a quién voten). Por lo tanto los políticos, los representantes, deben ser capaces de negociar, llegar a acuerdos y solucionarlo.

El político que no sea capaz de negociar y llegar a acuerdos en algo que debe hacerse es un mal político. El representante que no sea capaz de negociar y llegar a acuerdos en algo que debe hacerse es un mal representante.



Revisant les possibilitats de millora del sistema electoral vaig topar amb una idea que vull exposar avui aquí.

Diuen alguns, com UPD o BNG (cada un amb les seves particularitats), s'obté una "llei millor si es passa a fer servir la comunitat autònoma com a circumscripció electoral en lloc de la província". Però això implica un canvi en la Constitució Espanyola, que fixa que "la circumscripció electoral serà la província".

S'ha demostrat que fent servir circumscripcions electorals més grans que les nostres províncies s'obtenen uns resultats en l'assignació de seients molt més proporcionals als vots emesos pels ciutadans.

De manera que si un partit rep X % de vots, rebria també X % d'escons.
I no que un partit rebi X % de vots i 2X % d'escons mentre que un altre partit rebi Y % de vots i Y/3 % d'escons.

Una opció per a passar a fer servir la comunitat autònoma com a circumscripció electoral és aconseguir el consens necessari per a la reforma de la Carta Magna en aquest punt.

Una altra és aquesta que se m'ocorregué l’altre dia de passada. I si es fessin totes les comunitats autònomes uniprovincials? És el cas de Madrid.

La Constitució Espanyola no fixa quines són les províncies (ni tan sols fixa quines són les comunitats autònomes, donat que la seva creació és posterior al text).

Si la reforma constitucional és molt complicada, es podria optar simplement per fer coincidir comunitat autònoma i províncies.


Després, si dins de la comunitat autònoma es considera que calen agrupacions infra-autonòmiques i supra-municipals, es pot optar, per exemple, per vegueries, com es va fer en Catalunya.

El dr. García, Doctor per la Universitat de Bolònia i Professor de Dret Constitucional en la Universitat de Múrcia, ens diu en el seu estudi (©2007 Movimiento Ciudadano):

(...)la Constitución de 1978 establece la posibilidad de modificar el mapa provincial al disponer en el inciso final de su artículo 141 que "cualquier alteración de los límites provinciales habrá de ser aprobada por las Cortes Generales mediante ley orgánica"(...)

(...)De las interpretaciones gramatical, teleológica e histórica del artículo 141 C.E. se deduce sin ambages que este precepto prevé la creación de una nueva provincia independiente como resultado de la fusión o de la segregación de parte del territorio preexistente(...)

(...)En conclusión, la Constitución permite la creación de nuevas provincias independientes, siempre y cuando ésta se ajuste a los requisitos y procedimientos establecidos. Estos requisitos son, básicamente, dos: la aprobación mediante ley orgánica y la aprobación de la modificación del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma en la que aquélla se insertará.(...)


És a dir, que si no es desitja la reforma de la Constitució Espanyola, per a canviar la circumscripció electoral, es podrien canviar els Estatuts d'Autonomia de manera que tindríem quelcom així com "Comunitat Autònoma de Madrid, províncies: Madrid. Comunitat Autònoma de Catalunya, províncies: Catalunya". Y així successivament. Tindríem 17 Comunitats Autònomes i 17 províncies. Després, les Comunitats Autònomes es podrien organitzar a nivell intern, p.ex., en comarques, en vegueries, etc.

Això és una mica de Dret-Ficció (tot i que tècnicament és perfectament possible), encara que he de destacar que jo seria més partidari de la reforma de la Constitució en els punts necessaris un cop aconseguit el consens de les forces polítiques.

Aquesta és una qüestió que afecta als ciutadans (s'està devaluant el vot d'uns en benefici d'uns altres, depenent d'on visquin o a qui votin). Per tant els polítics, els representants, han de ser capaços de negociar, arribar a acords i solucionar-ho.

El polític que no sigui capaç de negociar i arribar a acords en quelcom que cal que es faci és un mal polític. El representant que no sigui capaç de negociar i arribar a acords en quelcom que cal que es faci és un mal representant.

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